Yo también fui monitora de colonias.

El pasado jueves fui a Tamarit, donde los niños y niñas de mi colegio desde hace más de 15 años van de colonias a dormir fuera la primera noche de su vida. Y esta mañana me tocaba impartir una sesión de psicología en el curso de directores de ocio infantil y juvenil.

Y como ya sabéis que mi cabeza no para pues…

Lo que más me sorprendió al empezar a dar clases en la “Escola de l’esplai” de la Fundació Sta. Mª de Siurana, en la que desde hace unos años tengo la suerte de ser formadora, es que todas las personas que con diferentes edades y motivaciones vienen a hacer los cursos tienen muy claro que lo que quieren hacer es educar en el tiempo de ocio tanto a niños, adolescentes como a jóvenes. Al principio, me chocaba tras haber dado clases en cursos para entrenadores de baloncesto, en los que muchos venían pensando como poder enseñar la práctica de ese deporte,  y contemplaban de pasada e incluso algunos ni pensaban la posibilidad de educar a través del deporte.

Si tuviéramos en cuenta que siempre que hay algún adulto cerca de un niño, adolescente o joven, aunque no tengan consciencia de ello, están educando… la manera de hacer, de hablar…ellos copian y repiten modelos.

No dejan de sorprenderme los comentarios y las intervenciones en las clases, de personas que quieren formarse para poder dedicar su tiempo libre a estar con los demás, a ocuparse de “esplais, caus, casals”, o para formarse y poder  hacer de su pasión su vida laboral.

Sea el caso que sea, me fascina que sigan habiendo personas preocupadas por ayudar en la educación, algunos con apenas la edad cumplida para poder apuntarse a los cursos pero que hablan como si hubieran hecho doctorados en universidades diferentes. Y no lo digo por conocimientos de los que se estudian, sino porque llevan un bagaje de vida en el que te pueden decir con poco más de 20 años, como puedes hacer para conectar con adolescentes. O personas de más edad que da una visión en el grupo desde la experiencia de vida. Y juntas gente con ambición que quieren saber más. Y algunos que apenas hablan, pero que ves que están empapándose de todo lo que se explica, aunque esperen a dar su opinión cuando trabajan en grupos pequeños.

Y hablamos y compartimos, y las emociones están a flor de piel, y se sienten identificados con situaciones que se explican, y ves ojos a punto de llorar, algunos consiguen sacar para fuera, sea hablando e incluso llorando, las cosillas esas que llevas dentro y que a veces hay un clic que te hace desatar y sobretodo liberar.

Me encanta oírles hablar con pasión de que creen que es mejor hacer o no estando con niños, con los temidos adolescentes o con jóvenes que ya van sabiendo lo que quieren en la vida, y hacen que sus cabezas piensen y sus corazones sientan para intentar dar siempre lo mejor.

Hoy les decía que para mí lo más importante es que aprendan a cuidarse ellos, que escuchen a sus cuerpos, y que no tengan miedo de parar y respirar de vez en cuando. Les hablo de responsabilidad y coherencia, para mí palabras básicas cuando hablamos de trabajar con personas.

¿Sabéis la tranquilidad tan grande que es cuando vas de excursión a un sitio donde tienen sus propios monitores, y ves la manera que tienen de tratar y de trabajar con los niños? Como profesora eso no tiene precio.

Estos días en Tamarit, se volvió a repetir…monitores que se transformen en brujas y piratas, niños que sueñan y que creen en la magia, y que siguen creyendo año tras año que la roca enorme que hay junto a la playa es un barco pirata que se quedó encallado.

Y para acabar mi máxima…la de ser feliz con lo que haces. El año pasado tras la llegada de Svetislav Pešić al Barça de baloncesto y el cambio en el juego y por consiguiente de los resultados, le preguntaron a Thomas Heurtel que había pasado. Su respuesta fue clara y concisa: ahora somos felices jugando.

Y yo pienso…si eso es básico para alguien que gana millones haciendo de un deporte su manera de vivir, ¿no lo será para todas las personas?

Sé feliz, sigues feliç, be happy, être heureux… Da igual el idioma…sólo espero que lo seas.

 

 

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10 respuestas a «Yo también fui monitora de colonias.»

  1. Francisco Javier Jurado

    Leyéndote es como de volvernos los años de juventud jajaja y tienes razón y además es una sensación preciosa intentar ayudar a los demás través del deporte o a través de la formación y al pasar los años y acordarse de esos niños que a lo mejor has llevado en tus hombros como es mi caso y ahora lo tengo de vecino jajaja como siempre muy bien Esther muy bien

    1. Esther Neila

      Gracias otra vez Fran!!! Lo que dices de llevar en los hombros y ahora de vecinos…a mí me pasa con gente que he tenido de niños y ahora vienen como padres al cole, y claro yo creo que el tiempo no pasa pero luego veo eso y es como… En serio? Jajajajaja. Y lo que dices tú justo es algo que les dije en la clase, porque creo que es así. Un abrazo!

  2. Alicia

    Qué guay tenerte, y que mis niñas te tengan😍

    1. Esther Neila

      El lujo de coincidir con gente en la vida…arriba la Robla!! Un beso de vuestra hada madrina. 🤩🤩

  3. Monica

    Monitores, entrenadores, profesores,…Como tu, que tienes un don para educar y acompañar . Gracias por intentar transmitirlo!

    1. Esther Neila

      Mil gracias a ti por tus palabras…y que suerte haber coincidido contigo como entrenadora, monitora, profesora y luego de tus niños como madre. Por cierto…tengo fotos de colonias que….🤣🤣🤣

  4. Silvia

    Me ‘super encanta’ prima…GENIAL

    1. Esther Neila

      Gracias a ti prima por la posibilidad de entrar en este mundo, y más en el momento de mi vida que fue. Un beso tan fuerte.

  5. Tere

    Com sempre 👏🏼👏🏼👏🏼👏🏼👏🏼
    Gràcies 🥰🥰🥰

    1. Esther Neila

      Gracias a ti Tere!! Ahí empezó todo jajajaja. Me acuerdo de Eros Ramazzotti yendo a Poblet a comer en las reuniones 😂😂