Ser padres de Infantil en época de confinamiento.

¿Sabéis que me da miedo de estos días? Que además de todo lo que nos ha caído encima sin buscarlo, de esto salgan más padres culpabilizados por la educación de sus hijos. De unos años aquí, parece que nos encontramos con padres súper competentes en sus trabajos, pero con mil dudas en cómo les educan. Ojalá con estas líneas pudiera calmar algunos corazones que sé que están angustiados.

Estaremos de acuerdo en que los dispositivos hay que utilizarlos con cuidado, en que se habla tanto del daño que producen y más en edades tempranas, del uso que se le debe dar, de lo que opina la neurociencia al respecto, de que a veces decir que tus hijos prácticamente no los usan, es algo que llena de orgullo a los padres.

Y sí claro… yo también estoy de acuerdo… pero… estamos en época de Coronavirus, de Covid 19, de confinamiento, de cuarentena, de números de infectados, de dados de alta, de personas fallecidas, de población de riesgo, de noticias mono temas porque como no hay fútbol, ni nada, pues de algo se tiene que hablar.

Y creo que es momento de hacer eso que en las charlas justo digo que no hay que hacer, que a veces lo inmediato, no va bien para el largo plazo, lo que pasa que ahora estamos en una situación inusual, y que ojalá no tengamos que volver a repetir nunca.

Y dentro de unas mini rutinas que creo que se deben seguir por salud mental más que nada, lo que hagan los niños de infantil estos días en casa… da un poco igual. Os lo explico, que suena un poco mal… Me gusta poner el zoom para acercar las cosas al objetivo, pero ahora es momento justo de hacer al contrario, de separar el zoom, y mirar a tiempo vista. Pongamos los niños de 3, 4 ó 5 años, si las cosas no cambian, tendrán que estar escolarizados hasta los 16. ¿De verdad creéis que lo que hagan este, mes, dos meses, o tres si llega el caso, va a tener a ver con sus resultados académicos?

Yo de verdad os digo que creo que no.

Desde los colegios se envían propuestas para hacer en casa, siempre voluntarias, y yo añadiría… al gusto del consumidor. Porque al final, cada casa es un mundo, eso me han enseñado desde pequeña, y resulta que habrá niños felices con papeles, colores, tijeras y pegamento, habrá otros que preferirán hacer construcciones, otros se querrán disfrazar, y otros necesitarán correr aunque no tengan espacio.

Y luego están los padres, que al igual que los niños, tienen sus preferencias, y sus trabajos o no trabajos. Porque este confinamiento no nos ha preguntado como queríamos vivirlo, no nos ha preguntado si queremos ventanilla o pasillo, o si habitación con cama de matrimonio o con dos camas individuales. Este confinamiento ha venido y se ha plantado ahí en medio de nuestras vidas sin preguntar. Eso que decimos tanto en el cole, “lo que toca toca”, pues ahora nos ha tocado esto.

Y ahí sale un PERO así en mayúsculas. Porque dependiendo de las casas, los dispositivos, la conexión wifi, el teletrabajo, las edades de los niños, los ertos, los autónomos, ¿creéis acaso que lo más importante es la tarea que hagan los niños este tiempo?

A veces cuesta explicar, pero ¿pensáis que los niños que oyen, “quédate en casa” como mensaje directo y subliminal, pero luego ven a sus padres salir a trabajar, están para que les expliquen si perro tiene una r o tiene dos? Yo creo que no.

Y los que están acostumbrados a convivir con los abuelos, y de repente no les pueden ver y además oyen por ahí, que son los que peor lo pueden pasar, ¿pensáis que están listos para repasar como se descompone el número 9? Pues creo que tampoco.

Hay miedos de esos que no dices, de esos que estamos viviendo los mayores sólo por salir a comprar un día, y te lavas y relavas. Y los que trabajan en los gremios por los que ahora se aplauden, y que ojalá se les siga queriendo tanto cuando pase todo esto, y hay tantas frases que se dicen, y que los niños oyen, y que igual no preguntan. Pero de entrada prácticamente todos saben que, fuera de su casa hay algo malo, por lo que se han roto las rutinas, y que no saben cuándo se va a acabar.

En la clase este año teníamos cada mes detrás de la puerta puestos los días por separado, y les podías decir quedan 6 días hasta que vayamos al teatro, o quedan 2 días para el cumpleaños de tal niño, pero ¿ahora? Ahora no hay fecha final, ¿podéis pensar lo que eso significa para los niños pequeños que no tienen ni idea de cómo funciona el tiempo?

Y habrá que estarán encantados con las tareas, y muchas veces más cuando hay hermanos mayores en casa, pero no es la situación de todos.

Y de repente, padres que van de bólido en sus vidas normales, pero que igual el niño come en el comedor, y luego se queda a extraescolares… pasan a llevar esas vidas de locura en el trabajo, más pensar en las comidas, más entretener a los niños, o estar pendientes de si hacen las tareas.

Creerme, que miren más o menos, la tele, la tablet, el móvil, lo que sea estos días… es un mal menor. Dicen, de hecho yo escribí un día sobre que todos tenemos súper poderes, pero eso era antes del Coronavirus. Ahora lo que tenemos es una súper resistencia, porque ya ha pasado más de un mes y seguimos aguantando. Y porque los que tienen niños, no se han confinado en modo padres “on”, se han confinado en modo la persona que son con todo lo que conlleva.

No os preocupéis, por si no quieren hacer la tarea, sino quieren hablar en las videoconferencias, sino quieren saber nada de las letras y los números, no pasa nada de verdad. Estos días habrán miedos, de si volverán al cole o no, de si verán a sus abuelos o no, de si lo malo que hay fuera les va a coger, si va a coger a alguien de su familia, si sus padres seguirán teniendo trabajo o no, para ellos todo son dudas, porque no ven nada seguro en lo que está pasando. Y sabemos de sobras que si algo necesitan los niños es seguridad. Pero hay una parte que ahora no se la podemos dar, porque no la controlamos ni los adultos.

Y cada uno lo vivirá de una manera diferente, porque por suerte cada uno somos diferentes, justo ahí está lo bueno. Pero hay un fondo que todos ellos compartirán. Están viviendo una situación que no entienden. Y lo único seguro en quien pueden confiar es en vosotros los padres. Porque los profesores tampoco estamos. Virtualmente sí, pero no para mirarles a los ojos, y decirles… tranquilos. Y “pachurrarles” así bien fuerte. Pero vosotros sí, y nadie mejor que los padres lo puede hacer con sus hijos. Cuando esto pase, que pasará, no van a dar premios, a los padres que han hecho mejores manualidades, ni los que han hecho más bizcochos, ni los que siguen a rajatabla todo lo que les llega de la escuela. Cuando esto pase, volveremos a nuestras rutinas, y aunque nos cueste, pondremos el despertador, nos levantaremos con ojeras, y volveremos a encender las máquinas de nuestras vidas. Y poco a poco se irán despegando de las teles, de los móviles, de las tablets, de los ordenadores… porque les tocará ir al colegio, quedarse a comer… o no, hacer extraescolares… o no… llegar a casa y bañera, cena, dormir. Y otro día más…

Ahora creo que hay que hacer lo que aprendí en un curso, “ahorrar conflictos”, no es momento de peleas en casa por situaciones que no hacen falta. Siempre hablo, desde unas mínimas reglas y rutinas, no de que todo sea hacer lo que uno quiere en cada momento. Hablo de que ahora, ellos necesitan más que nunca sentir que vosotros lo tenéis controlado, de que les podáis decir que vosotros también tenéis miedo, que vosotros tampoco sabéis cuando va a acabar todo esto, que no sabemos si se volverá al colegio o no, pero que lo que sí sabéis por encima de todo, es que sois los que más les queréis en la vida, y que estáis a su lado.

Pienso que no es momento de cuestionarse si lo que hacéis como padres está bien o no, no es momento de que valoréis, lo que estáis haciendo en casa, daros permiso, no pasa nada, poner el zoom, pensad en esto dentro de unos años. Aprovechar la oportunidad, si la tenéis, de estar más en contacto con ellos, aunque ese contacto sea que esté sentado en tu pie mientras estás teletrabajando. No pasa nada si no hacen tareas, les quedan si Dios quiere, muchos años por delante. Infantil no es ni una etapa obligatoria… el objetivo principal… el desarrollo integral, global del niño. ¿Acaso no pensáis lo que están llegando a aprender de la vida en este tiempo? Este confinamiento, formará parte de su desarrollo, y no medido por las tareas que hagan, sino medido por la vida que vivan en él. Hablamos de enseñanza competencial, ¿sabéis cuántas competencias saldrán trabajadas de este confinamiento?

Nunca deberíais mediros con otros padres, mucho menos ahora. Cerrad los ojos y pensad en vuestros hijos, nadie más que vosotros les va a querer así. Siempre he creído, que los abrazos enseñan más que las sumas y que las letras. Porque cuando tienes ese abrazo… luego aprendes mejor.

Poner el zoom… alejaros del 2020… Cuando salgamos de esto, todos llevaremos un bulto más en nuestra mochila. De cada uno dependerá, como colocarlo para que no nos pese, y para que nos sirva. Ayudemos a los más pequeños, a distribuir bien ese bulto en sus mochilitas, que no saben ni que llevan colgadas. Para que al final sean capaces de dejarlo ir y que no les pese a ellos tampoco.

Lo que estáis haciendo, está bien, sea lo que sea, de verdad. Cada uno en su casa sabe que es lo que debe hacer para mantener el equilibrio entre todos los que viven ahí. Lo que sea que hagáis para mantener el vuestro, eso es lo bueno.

Y ya nos lo decía Antoine de Saint-Exupéry en El Principito, “sólo se puede ver bien con el corazón, lo esencial es invisible a los ojos.” Os aseguro que esta frase sirve para época de confinamiento también.

 

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12 respuestas a «Ser padres de Infantil en época de confinamiento.»

  1. Tere Font i Borràs

    👏🏼👏🏼👏🏼👏🏼👏🏼Per tot el què escrius❗Mencanta llegir-te i SORPRESA… Veure’t i sentir-te ❗gràcies 🦋🦋🦋

    1. Esther Neila

      Tere gracias por tu apoyo que siempre está ahí. Lo de oírme… lo veía más claro, lo de verme no jajajaja. Pero al final… diferentes herramientas para poder llegar a más personas. Un abrazo súper fuerte para mis chicas de Cambrils, y mil gracias de verdad.

  2. Vanessa A.

    Moltes gràcies Esther! Ni t’imagines que bé m’ha anat llegir les teves paraules! Avui més que mai!
    (per cert, la Jana ha vist un trosset del vídeo i m’ha dit que ets la persona més famosa del món!)

    1. Esther Neila

      Me n’alegro moltíssim Vanessa!!! De veritat. És que penso tant en vosaltres i en cada casa i…. Ha de ser molt difícil tot plegat. I sé que hi ha molts pares que pateixen en condicions habituals, així que ara… I penso que de tant en tant hem de parar i mirar les coses amb perspectiva. Moltes gràcies per escriure. I la Jana! jajajaja Famosa jo?? Que mona és. Els hi fas un petó molt fort porfi?

  3. Anna

    Gràcies per les teves paraules Esther, en aquests temps difícils reconforten i acompanyen moltíssim!! Els nens t’anyoren infinit però els pares tb et trobem a faltar! Gràcies per ser com ets i donar sempre tant d’amor als que tens al voltant i per acompanyar als nostres nens en aquest viatge! Molts petons

    1. Esther Neila

      Ai Anna…. no saps que és llegir aquestes paraules. Jo també us trobo a faltar, als nens i a vosaltres. És extrany, tot plegat. És cada dia amb ells i amb vosaltres, i de cop… res… Estic segura, que després d’això hi haurà moltes coses diferents, i nosaltres també. Però estic segura que el que surt del cor això no canvia mai. Acompanyar als pares en el creixement dels seus fills crec que és un luxe del que disposem, i que hem de saber valorar. Una abraçada enorme i màgica pels 4.

  4. Pilar

    Gracias Esther. Me ha encantado tu escrito. Me llega al corazón.
    Un abrazo al corazón.

    1. Esther Neila

      Hola Pilar, que ilusión!! Me alegro que te haya gustado. Llevaba varios días con ello en la cabeza y lo he dejado salir. Tenemos pendiente el taller de aceites… Espero que estéis bien. Un abrazo súper fuerte.

  5. Rosa

    Amb el teu permís comparteixo les teves sàvies paraules. Un petó ben fort.

    1. Esther Neila

      Permís concedit jajajajaja. Encantada de què ho comparteixis, i de saber de tu. Una abraçada enorme!!!

  6. Claustre

    Palabras claras y concisas. Gracias por compartir tus pensamientos.

    1. Esther Neila

      Gracias a ti por leerlo y por tus palabras, de verdad. Un abrazo enorme para los cinco.