Se me escapa el domingo! Llevo dos semanas liada con cambios en casa, pero tenía que escribir. Y en un ratillo que robé ayer viendo partidos, tuve una conversación interesante con un padre preocupado sobre los hijos adolescentes, si tienen amigos o no, la intensidad de las redes sociales, o la medida de los pantalones cortos, esos en los que no sabes dónde acaba el pantalón y donde empieza el cinturón.
Hablábamos de salir de fiesta o no salir, del mundo que puede tener un adulto fiestero en su juventud, o del que no lo ha vivido así. Y me preguntaba que pensaba que era mejor, que tu hija quisiera salir a menudo, o que fuera de las que prefiere estar en casa.
Dilema que comentamos, y habéis acertado…sobre el que iba a escribir. Partamos de la base de que en mi adolescencia, los viernes los recuerdo con muchas chicas nerviosas al sonar el timbre, agolpadas en el baño, haciéndose una raya de esas negras fuertes en la parte interior del ojo, que no nos habían contado que los hace más pequeños, y aún no había llegado la raya en la parte superior, así alargada hacia fuera. El caso que en aquella época ya desde las 6 de la tarde se podía salir, y sí, el “Totem” ya funcionaba en esas horas.
Y os preguntaréis, ¿tú también eras de esas chicas?, y mi respuesta es…no. Yo el viernes igual que el resto de los días de la semana, vestía un precioso chándal, en esa época llevaba esos que van a conjunto la parte de arriba con la de abajo, algo que ahora no puedo ni imaginar. Ahí estaba yo en chándal que no ropa sport, porque tenía entreno. Primero con las niñas y luego en el equipo en el que jugaba.
Mi vida social, se concentraba en los partidos, y en las dos cenas que se hacían de entrenadores a lo largo de la temporada. Y volviendo al dilema que se me presentaba ayer, mi opinión, es que lo ideal es que se pueda hacer en cada momento lo que de verdad apetezca hacer. En mi faceta de formadora en la Escola del esplai, hacemos cursos para premonitores, chicos y chicas de 16 y 17 años, que hacen así una iniciación en la vida del tiempo de ocio. Hay una sesión en la que se habla de las cosas que se hacen como obligación o por gusto. Sale el punto de salir de fiesta con los amigos, y me sorprendió la primera vez que alguien me dijo, bueno a veces por gusto, pero a veces por obligación. Y surge en todos los grupos… El hecho de que a veces salen porque si no se enfadan los amigos. Y me encanta cuando haces con ellos la reflexión, de que no pasa nada por alguna vez decir que no, en muchos aspectos de la vida. Que no deberían hacer nada que ellos no quieran, hablo de los temas extra, no a saltarse las normas de por sí.
Yo no bebo alcohol, no he bebido nunca, ¿sabéis a todo lo que me he tenido que enfrentar?, a ver si os suena… no me creo que aguantes bailando si no has bebido nada, si quieres un zumo te lo pides tú, ¿en serio que no quieres nada?, me han dado el cambiazo en el vaso pensando que no lo iba a notar, y por supuesto…cenas de equipos diciéndome…con nosotros seguro que la pillas, pero aún no ha pasado.
Y no digo que beber sea malo, dentro de unos límites claro, hablo de respeto, de que si alguien dice que no quiere beber, que no tenga que responder a un interrogatorio, o sea juzgado. Que si sales de fiesta y te quieres ir para casa, no tengas que ir sorteando comentarios hasta que te desatas y puedes marchar.
Y salir mucho o quedarse en casa mucho, no creo que sea o blanco o negro. Depende si se sale por escapar de algo, o si te quedas en casa encerrado en un búnker al que no tienen acceso ni los de tu casa.
Sabéis que para mí la familia es el máximo apoyo, así que con más motivo en la adolescencia. Esa época en que quieres ser mayor, que te molesta casi todo lo que te dicen, que te sientes incomprendido…
La adolescencia con el deporte se vive mejor… porque necesitas unos horarios, porque si te gusta salir de fiesta, hay días en que tú mismo sabes que no rendirás al día siguiente, porque te arropas de más gente como tú…
Si algo necesitan los chicos y las chicas en edad adolescente, es a alguien tan cerca como para que sepan que estás, pero tan lejos para que no te vean los demás. En cualquier caso, aunque a veces no lo puedan reconocer…te necesitan.

6 respuestas a «Salir de fiesta… o… no.»
Gracias por tus reflexiones. Refuerzan nuestras convicciones.
Pues me encanta Cristina… Y te agradezco que lo digas.
Exactamente lo que yo hacía también y lo recomiendo siempre y espero que mis hijas se fije en eso jajaja cada mundo es diferente y yo creo que es lo que es más importante es el entorno yo diría que fundamental y el ejemplo lógicamente como siempre muy bien Esther
Creo Fran que todos los que hemos vivido así sabemos lo bueno que ha sido en nuestras vidas. Gracias por lo que dices!! Una ilusión leerte.
Cert. Gràcies per les experiències compartides.
Muchas en común Neus!!! Un abrazo y gracias a ti por escribir.