El dolor de barriga suele manifestarse de diferentes maneras y asimismo por diferentes motivos. Yo hoy estoy pensando en ese dolor de barriga que notas con el corazón; el que te habla de emoción, de ilusión, pero también te dice que algo no va bien, o te avisa ante posibles situaciones complicadas…
Hay muchísimas ocasiones en las que ese dolor por debajo del ombligo nos está hablando y necesita ser escuchado. A veces no sabemos que nos quiere decir, y otras lo sabemos más que de sobras pero no queremos escucharla.
Ahora estoy esperando a que empiece un partido, y estoy segura que en los dos equipos hay jugadores que están sintiendo ese dolorcillo, es más… sé que los entrenadores también.
Cuando es algo que tiene que ver con la situación que estás viviendo y que lo único que hace es ponerte en la tensión justa para que estés atento y preparado, eso es bueno. Los nervios siempre controlados son buenos creedme, porque es la señal de que estamos vivos y de que nos importan las cosas. Ahora bien… cuando esos nervios, cuando ese dolorcillo de barriga, te impide hacer lo que tienes que hacer, pensar y por consiguiente actuar en consecuencia… es cuando hemos de trabajar para que seamos nosotros los que los controlemos y no ellos a nosotros.
Y digo que hace falta escuchar a nuestra barriga, porque a veces lo que nos dice es que hemos de parar un poco, o que hemos de decir que no a algo o a alguien, nos dice que hemos de pensar más en nosotros, no con el egoísmo puro, sino con el amor de querernos y cuidarnos por encima de todo, porque al final, lo que es seguro que sí tenemos es cada uno a nosotros mismos.
Hace años me dijeron que si yo no me quería más que a nadie era difícil que pudiera querer de verdad a los otros. Recuerdo que me sentí fatal, es más yo pensaba que lo que importaba por encima de todo es que el resto de personas a quien yo quería estuviera bien.
Con los años, y sobre todo con lo que he ido viviendo, he de dar la razón a quien me dijo esas palabras. Siempre hay que empezar por uno mismo, por conocerte, saber lo que necesitas, lo que te hace bien y lo que no te conviene, saber buscar más de lo que te hace feliz, y alejarte de lo negativo que tienes cerca. Y no digo que sea fácil, para nada, es más muchas personas tenemos tendencia a preocuparnos por el bienestar de los demás, como si ese fuera nuestro principal objetivo, y no está mal, siempre que no pase por encima de nuestro bienestar. Si uno no está bien, es muy difícil que pueda ayudar.
Hace tres años, pasé la peor época de mi vida, como loca del baloncesto que soy, anoté mi propio triple: depresión, ansiedad y estrés. Así… todo junto. Otro día ya os contaré algo más sobre eso.
La lección que aprendí, aunque he de ir trabajando día a día… es que hay que hacer caso a ese dolor que te avisa, preguntarte porque está ahí, que te quiere decir, y si sabes cuál es su fondo, no tenerle miedo, afrontarlo y hacerle salir. Si se queda dentro, ¿sabéis que pasa? Que se hace tan grande que no encuentra como poder salir fuera de ti.
Va a empezar el partido, sólo espero y deseo que cada uno sepa cómo gestionar sus dolores de barriga, no los físicos, que esos ya tienen mil maneras, me refiero a los dolores de barriga que vienen de nuestro corazón.

6 respuestas a «Receta para el dolor de barriga.»
Quanta raó 👏🏼👏🏼👏🏼
M’encantaria poder deixar de costat allò o qui em transmet sensacions negatives🥺 S’ha de ser molt valent/a per aconseguir-ho!!!
Ho haurem de treballar😉🤗
Ya lo sabes que sí Tere…y yo estoy convencida de que tú puedes!! Un abrazo que mando para Cambrils.
Bravo
Me encanta!
No es fácil escribir y hacerlo sobre uno mismo, más. Gracias por compartirlo para ayudar a los demás. Feliz semana!
Gracias Cristina…yo hace tiempo que tenía ganas de encontrar la manera de llegar a la gente. Y si sirve algo ya soy tan feliz. Un abrazo grande y feliz semana para ti también.