“I’m happy I’m good….” Así llegó el mindfulness a las clases de psicomotricidad a infantil.
Cuando tienes la suerte de compartir aula con maestros de diferentes etapas, vas haciendo tu propia manta de patchwork con el baúl que llevas encima, añadiendo cosas de un sitio, de otro, canciones de aquí, maneras de hacer silencio de allá, como recoger los juguetes… De la misma forma vas dejando tu huella por las clases que vas pasando.
Y así un día en la «Llar», vi como ya en P2 buscaban su momento y con la canción “I’m happy I’m good” los niños paraban, escuchaban y respiraban. Y se me abrieron los ojos.
En psicomotricidad siempre acabamos las sesiones con algún tipo de relajación, bien de manera individual, bien en parejas, pero al ver como estaban con 2 años nada más oír la canción… empecé a investigar dentro del mundo del mindfulness para niños.
Poco a poco fuimos introduciendo en las sesiones de “Psico” tanto para empezar como para acabar alguna pequeña canción o mantra. Primero de todo trabajamos la manera de sentarse, con las piernas cruzadas, la espalda recta y las manos con las palmas hacia arriba apoyadas en las rodillas.
A partir de aquí fuimos insistiendo en las respiraciones, siendo conscientes de cómo entra y sale el aire y de la importancia que tiene respirar, y sobretodo respirar bien.
Desde los más pequeños iban buscando la manera de cómo sentarse, si les iba mejor cerrar o no los ojos, como seguir los gestos de los diferentes mantras, cuando respirar y cantar, cuando solo respirar…
Y el resultado fue precioso.
Se ha conseguido que desde los 3 años, puedan verbalizar si están nerviosos, o tristes, enfadados, contentos… y que se den cuenta que después de hacer las canciones de “yoga” que dicen ellos estén más tranquilos y así lo verbalizan.
Vivimos en un mundo en el que vamos siempre corriendo, con mil cosas en la cabeza, que estamos haciendo una y pensando en la siguiente, o en cómo hacer tres o cuatro a la vez. Y esto repercute directamente en los niños que van corriendo detrás nuestro, desde que se levantan… hasta que se van a dormir.
Que tan pequeños puedan tener su momento para sentarse, parar y respirar me parece fundamental. Que sean conscientes de que si respiran poco a poco están más tranquilos, bien seguro que les ayudará en muchos momentos de la vida.
Cada vez llegan más movimientos com el hygge en Dinamarca, donde priorizan el que la persona se sienta a gusto, tranquilo y sobretodo feliz.
Con los años que llevo de maestra en infantil, si me preguntaran el objetivo que para mí es más importante en esta etapa, no dudaría ni un segundo en responder, que el niño sea feliz, se sienta seguro y sobretodo que sonría.
Desde mi experiencia personal y después de una época en la que perdí la sonrisa, creo firmemente que el motor más importante que nos hace mover es el poder estar tranquilos, con la vida y sobretodo con uno mismo, esto directamente te aporta una felicidad que se demuestra con la sonrisa.
Os dejo los enlaces donde podréis ver los videos que hemos hecho servir para ir practicando. El hecho de que sean videos donde salen niños, creo que para ellos fue muy cercano y enriquecedor.
Si podéis buscar algún momento pequeño para hacerlo con vuestros hijos encontraréis una conexión especial, y ojalá disfrutéis del ser conscientes de la respiración, igual que lo están descubriendo ellos.
https://www.youtube.com/watch?v=UxskFL5mcMI
https://www.youtube.com/watch?v=Offg-e7BDjg&list=PLEz__U0gIIlTz-1ru84fsZEs222CAgpA0
https://www.youtube.com/watch?v=Tk5VjAjXp5U&index=6&list=PLEz__U0gIIlTz-1ru84fsZEs222CAgpA0
