Hace años me ofrecieron formar parte de la federación como entrenadora del PDP, un programa de detección y perfeccionamiento que lleva a cabo la Federació Catalana de Bàsquet. La persona que me lo pidió era y es de mi total confianza, además de ser un muy buen amigo de mi hermano, por lo que por primera vez me planteé tener algo a ver con…”la federación”.
Creo que no me equivoco si digo que para muchos oír esa palabra equivale a los más distintos sentimientos, a las cabezas vienen…dinero, coste de fichas, arbitrajes, auxiliares de mesa, su coste también por supuesto, competiciones diseñadas, bien o mal depende para quien, chanchullos, utilizar la influencia en favor propio… y seguramente podría seguir una lista bien grande. Pero sabéis que a mí me va eso de mirar la parte positiva de las cosas, porque creedme siempre la hay, aunque a veces por más que nos empeñamos en buscarla no surge por ningún lado, pero está.
En la época en que se me planteó pasar a formar parte de ellos, lo primero que me venía a la cabeza era…¿en serio? ¿yo en la federación?, pero entonces… confié. En la persona que me lo estaba pidiendo, y más tarde en la persona que tomó su relevo.
Y allí me fui yo, a unos entrenos con niños que habían escogido para formar parte de ese programa. Y más tarde a poder llevar selecciones territoriales, llegando a ser formadora en los cursos de entrenadores. En ese momento habían y aún siguen habiendo, colegios o clubes que desconfían de estos programas, que a veces consideran puentes para fichajes…y claro que en algún momento puede haberse dado alguna situación así, pero cada vez está todo más regulado para que esto no pase.
Recuerdo llegar al pabellón nerviosa, como si fuera la primera vez que me ponía delante de un equipo, allí redescubrí entrenadores amigos, y sobretodo he tenido la posibilidad de conocer a muchísimos jugadores, a los que he visto decir que tenían dolor de barriga el primer día que se encontraban en una Trobada, para no jugar, convertirse en seniors descarados en la pista y sin miedo alguno. También he visto jugadores con un nivel de autoexigencia que no les dejaba disfrutar, siendo lo más importante que debían hacer, conseguir trabajar en ello, llegando a jugar hasta nivel profesional.
Y sí, también he visto jugadores en PDP y en selecciones, de esos que iban a reventar de mayores… y llevan muchos años desaparecidos del baloncesto. Y claro la otra cara de la moneda que sabéis que me gusta, jugadores que se quedaron fuera en su día o que ya ni llegaron a acceder pero que ahí están, vinculados al mundo del deporte que tanto nos gusta, muchas veces a más alto nivel que compañeros que en ese momento les pasaron por delante.
Mi suerte… ir por las pistas y que jugadores que has tenido de pequeños, vengan a saludarte dando la mano como hacían allí, y que veas que tienen buen recuerdo de su paso por el PDP o por la selección que fuera. Y al final creo que todos los miedos o la desconfianza cuando oímos hablar de federaciones, viene en función de las personas. Y está claro y lo podemos ver en las noticias que no siempre se hacen las cosas de la mejor manera o más transparente, pero pienso que hay que confiar en los que tienen ganas de ponerse delante para poder gestionar el mundo del deporte desde las federaciones, y que su faena no consiste sólo en fichas y reglamentos, sino en mirar qué competición conviene más a los jugadores, en cómo poder ayudar a los clubs, y de qué manera hacer que toda esta parte de gestión del deporte sea de la mejor manera posible para los que están implicados. Pero esto es de ida y vuelta para mí…de la federación hacia los clubs, y de los clubs hacia la federación.
Al empezar me decían algunos que cuando fuera a las reuniones de Barcelona me sentiría mal porque a los de Tarragona no nos tenían en consideración… y puedo decir que en mi caso nunca me sentí así. Claro que habían entrenadores que te miraban diferente, bueno hasta el extremo de en un campeonato de España, al que yo iba como ayudante de las selecciones catalanas infantiles y cadetes, y me pedían hacer scoutings, y un entrenador me dijo: ¿Y tú nos tienes que explicar el partido?, pero tú…¿qué sabes de básquet?. Aquí se sumaba, ser de Tarragona con ser una chica. Otro día os cuento de esto, de ser mujer en el baloncesto masculino. Decir que todos son así por una persona no me parece justo. Porque no es así, y porque normalmente depende de cómo te relacionas tú con las personas al final se relacionan ellas contigo.
De mi paso por la federación me quedo, con personas que quería y reencontré allí, entrenadores que descubrí y que son parte de mis amigos en el día de hoy, jugadores, muchos jugadores, y directivos, con diferentes intereses, pero muchos, muchos, creedme de verdad de los que aman el deporte y se esfuerzan en sus vidas personales, sumando a sus trabajos el esfuerzo de hacer que el baloncesto vaya hacia arriba como esos tiros que entran con nieve por el aro… Si escuchas bien seguro que oyes… ratatatataaa. Confía en ellos.

2 respuestas a ««La Federación»… esa palabra…»
La persona que me lo pidió era y es de mi total confianza, además de ser un muy buen amigo de mi hermano, por lo que por primera vez me planteé tener algo a ver con…”la federación”.
M’encanta el post. Mamoneo reconegut al primer paràgraf. Entres a la federació per què qui t’ho proposa és un gran amic del teu germà.
I tot així en aquest món de seleccions i PDPs inútils que només serveixen per pujar fums a jugadors.
Entiendo que puedan haber diferentes opiniones. Respeto lo que dices y agradezco tu comentario y que leyeras el post. Un saludo.