Esta semana se celebraba el día internacional del acoso escolar, y ha coincido sin saberlo con que terminara un libro que aún ronda en mi cabeza, Invisible de Eloy Moreno. Me lo regaló una buena amiga y reafirma lo que pienso sobre los libros, que muchas veces no los buscas…son ellos los que llegan a ti.
Leyendo el libro que está escrito de una manera preciosa y de esas que enganchan y no puedes parar de leer, a la vez que te vas poniendo en la piel de algunos de los protagonistas, supongo que en función de lo que has vivido, vas sintiendo, en la barriga, en la piel…y en el corazón. No os voy a hacer spoiler, porque ojalá lo leáis vosotros mismos. De verdad, no os arrepentiréis.
Se suele decir a los niños que si tienen algún problema no duden en explicarlo a alguien, que no se lo guarden, o si es algo que ven que le ocurre a otras personas. Pero yo ahí creo que deberíamos tener en cuenta dos aspectos, el primero es si realmente hacemos que los niños sientan que pueden confiar en nosotros, si nos sienten cerca y que nos importan, y en segundo lugar si tenemos espacios y momentos en los que nos puedan explicar. Cada vez más la gente siente necesidad de hablar, y justo en la era en que más sistemas tenemos de poder comunicarnos, creo que sea en la que más cuesta encontrar un momento para poder explicar lo que sientes o lo que te está ocurriendo.
A veces, quieren decir algo y oyen, “espera un momento cariño”, y a lo mejor luego ya no tienen ganas de hablar o el momento que han de esperar se hace demasiado largo y no llega.
Conozco un profesor que en su centro de trabajo el horario no va de hora en hora, sino que dejan un margen entre medio de algunos minutos por si algún alumno tiene la necesidad de hablar con ellos. Me parece una idea increíble…y más sabiendo que les funciona.
Al plantearme el proyecto “Deporte desde el corazón”, mi objetivo es que con la anticipación se puede solucionar muchos de los conflictos a los que suele recurrirse demasiado tarde, cuando el problema ya ha salido a flote. De la misma manera creo que se debería actuar con anticipación en temas de acoso, prestando atención desde que son muy pequeños a las situaciones que surgen en el colegio. Desde el momento en que se hacen parejas para salir al patio, cuando se sientan en el suelo y se pelean por estar cerca de determinados niños y dicen a otros que no, hasta que pides que hagan grupos y ves que hay niños que dan vueltas y nadie les dice para estar con ellos, y otros que son los que llevan la voz cantante y deciden quien entra o no en el grupo o en el juego. Y creedme, desde los 3 años se ven momentos de alerta si estás atento, es más, mis compañeras especialistas en educación antes de los 3 años, dicen que ahí también surgen situaciones complicadas como estas.
Hoy en día se habla de acoso, de bullying, ahora se le pone nombre, y se hacen actuaciones y protocolos para luchar contra eso. En su día, cuando no tenía nombres, ni asociaciones, ni día internacional también muchos niños y niñas lo sufrieron, bueno corrijo la frase…lo sufrimos. Algún día os contaré de ello.
Y está claro que es difícil detectar a veces comportamientos, y que como dice el refrán, “una flor no hace primavera”, pero deberíamos prestar más atención a lo que ocurre a nuestro alrededor, teniendo en cuenta que en el acoso se deben trabajar las dos partes, porque siempre hay algo escondido detrás que está pidiendo ayuda. Ojalá lleguemos a conseguir que nadie se sienta invisible, y es más, que nadie tenga ganas de querer serlo.

4 respuestas a «Invisible.»
Bulling !!!! Sempre n’hi ha hagut i per desgràcia n’hi haurà. És trist però cert. Els petits indefensos i els grans amb un altre nom també indefensos🥺
Temps per adonar-se’n, moments per escoltar/mirar/abraçar…
Gràcies!!! 🥰
Pues así como dices Tere, y si escuchamos, miramos y abrazamos…todo será mejor, eso no lo dudo. Gracias por tus palabras como siempre.
Gracias Esther! Todo va muy rápido …deberiamos recuperar esos minuts para observar Y dejar hablar. .
Sí que va rápido sí…en la dedicatoria del libro, Eloy Moreno me puso que deberíamos aprender a ver con el corazón…ojalá lo consigamos. Gracias por escribir Neus!