“Se ha confirmado, es malo”. Estas son las palabras que me dijo la doctora hace más o menos dos años. Antes de eso, días, horas, que pasas esperando a que te hagan una prueba, luego otros días, horas, esperando resultados, y así repetidamente hasta que llegas al diagnóstico final, cáncer de tiroides. La palabra cáncer tardó en emplearla, supongo que aunque a menudo tengan que dar estas noticias en su trabajo, no debe ser nada agradable.
Y a partir de ahí, se abre un mundo, por unos segundos ni siquiera escuchaba lo que me estaba diciendo, aunque por dentro y por comentarios en anteriores visitas, ya contaba con la posibilidad de que fuera maligno, siempre dentro mío me agarraba a la posibilidad de que no fuera así. Cuando volví a la realidad, ya me explicó cómo sería todo, cuál era el proceso a seguir. Me ponían en la lista preferente para operar, creedme, oír preferente en términos médicos, poco tienen que ver a otros tipos de preferentes.
Y entonces me dijo, que este tipo de cáncer era de los mejores, y que no debía preocuparme, y ahí es cuando empiezas a librar una batalla en tu interior. Cuando sabes lo que tienes, pero que has de estar contenta porque podría haber sido peor. Y piensas que no tienes derecho al pataleo, y no te sientes muy bien.
Pero pensando, derecho al pataleo siempre hay en la vida y creo que deberíamos poder tenerlo todos en el momento en que lo necesitemos, pero ha de durar poquito, pataleas y luego… hay que seguir adelante. Quedarte en la lamentación, en la queja, en el enfado, no te deja seguir avanzando, sea en el caso que sea, y no sólo en cuestión de enfermedad.
Al cáncer, conocido antes por un “mal dolent”, ya se le ha puesto nombre, cada vez hay más investigaciones y avances que hacen que a veces sean procesos más cortos, o al menos con mayor calidad de vida.
Y no es fácil, ni para quien lo padece ni para las personas que te quieren y están cerca de ti. A veces no saben que preguntar, o si preguntar, ni que decir o como decirlo. Siento que tú sabes de sobras las personas que se preocupan en verdad por ti, y que comprendiendo que tienes tus momentos, sabes que están ahí. Y que no van a dejar que te caigas, porque inmediatamente te darán alas para levantarte. Deberíamos ser conscientes que cuando sufres cáncer, eres tú quien lo tienes físicamente, pero los que están a tu lado, lo sufren de otra manera.
Y la vida siempre no es como desearíamos que fuera, pero al final sí depende de nosotros la actitud con la que afrontamos las situaciones. Y aunque suene a mito, no me canso de repetirlo, porque hay personas que han dado y dan auténticas lecciones de vida. Porque al final no decidimos cuanto tiempo estamos aquí, pero sí podríamos decidir qué hacer con el tiempo que tenemos.
En una de las pruebas que me hicieron en Bellvitge, tuve la suerte de encontrarme esperando a la vez con un hombre al que estaban a punto de diagnosticarle algo nada bueno, sus palabras, con una sonrisa sincera fueron “es que no nos dejan escoger, entonces al menos, vamos a pensar que va a ir bien, y que podemos luchar para salir adelante”. La actitud es determinante en la vida, así lo creo, y esa es la base de mi manera de ver las diferentes situaciones en las que me voy encontrando y las que veo en otras personas.
Y quiero dar las gracias a familiares y amigos que han sido y son para mí un referente de lucha y de querer seguir para delante. Florencio, Deli, Raquel, Luis, Filo, Jordi F, Eva, Jordi D, y ¿sabéis qué? Voy a ponerme también en esa lista. Esther.

12 respuestas a «Este año, mi «Marató de TV3»»
Lo leído y estoy sin palabras mucha fuerza Esther espero que todo te vaya muy bien la verdad es que yo he pasado por esa circunstancia con un familiar muy directo y es algo qué te hace conocerte muy bien por dentro y de los que te rodean
Muchísimas gracias Fran! Y es tal como dices, te conoces mejor, conoces a los que te quieren y cambian tus prioridades. De momento todo va para delante. Un abrazo enorme y gracias por tus palabras.
Hola Esther…Molt temps sense saber res de tú…Molts partits de bàsquet compartits, a la pista i des de la grada…
Gràcies per deixar-me apropar a tú i poder llegir el teu blog…
Espero que aquest procés del que parles i amb el que estàs lluitant acabis finalment victoriosa…
Un petó i una abraçada ben forta Esther.
Ànims
Moltíssimes gràcies!!! I si, estem en el procés però tot va bé, així que sempre endavant. Una abraçada enorme, i m’ha fet molta il·lusió el missatge. Espero que t’agradi el blog!!
Gràcies!!
Ho llegeixo i és com si et sentís. I és així, li pregunto, li dic com es troba… millor no parlar-ne, què pensarà si no li dic res…
Paraules que et surten del cor i la gran virtut de saber escoltar.
Un petó.
Mil gràcies Susanna, i que bonic el que dius. Un abraçada enorme!
Mi querida reina! Gràcies!
Quina sort tenim de tu…
Y yo del bendito Erasmus, y de Dalí que nos unió antes de coger el avión a Italia. Un beso enorme para mi pareja preferida
Que bonic Esther❗
quines paraules, sentiments, pensaments, tristors, pors, esperança, pataletas, camí amb pedres, camí planer, força i molta, resultats positius…
Però, gràcies a Déu i la Moreneta va passant💪🏼 Poc a poc i amb calma surt el sol🌺
Felicitats estimada amiga💕
Así es Tere, pude vivir de cerca tu enfrentamiento con este tema, y la verdad es que es como lo defines. Y sí al final… siempre vuelve a salir el sol. Mil besos para mi chica de Cambrils.
Hola Eshter , tienes mucha razón en todo lo que dicess y es tal como lo dices cuentas, días de incertidumbre hasta el diagnóstico y luego la lucha del día a día , pero el ser positivo y luchar yo creo ayuda a la supervivencia. Yo he admirado mucho a mi marido, siempre estaba con bromas y sonrisas y muy agradecido a su Clínico que ha sido su otra familia y un equipo extraordinario y te preguntas cuanta gente te ayuda a superar esta situación, así que a seguir luchando y nunca perder la esperanza y vivir el día a día muy intenso y seguir luchando con mucha fuerza y el cariño de todos los tuyos.
Tía para mí él me dió la primera lección de vida, el día que fui a verle tras el trasplante y me pidió si le había llevado un peine. Siempre he presumido de mi tío, y de su actitud desde el primer día. Pero también tengo claro que vosotros tres habéis sido la fuerza por la que él siempre quiso seguir adelante. Un beso enorme.