Digamos que en el mundo del deporte he formado parte casi de todos los colectivos que es posible, jugadora, primera o segunda entrenadora, delegada de equipo, anotadora, y hasta llevé un grupo de cheerleaders, me faltaría estar en una directiva y… lo que más miedo me da, ser árbitro.
Quien me conoce sabe que en los torneos prefería pasarme las horas haciendo actas o trabajando en el bar, lo que fuera con tal de no arbitrar.
Pero hace tres años, me encontré en un partido en el que era la única que podía hacerlo, de lo contrario no podrían jugar. Eran benjamines, y aunque me costó al principio, arbitré y… me gustó. Me encantó el poder formar parte del deporte desde otro ángulo, poder decirle a un niño que no sacara de detrás de la canasta que la pelota le podía rebotar en el tablero, explicarles el porqué de lo que se pitaba, y que habían hecho, porque cuando son pequeños, sabéis de sobras, que a veces oyen el silbato y continúan jugando, o lo oyen y aunque hayan salido botando fuera de la pista creen que son ellos los que sacan de banda otra vez.
Por suerte cada año van saliendo generaciones de árbitros, que quieren estar en el deporte mirado desde esa visión. Yo admiro que sea eso lo que quieren y que luchen por ello.
Y al igual que me pasa con los cursos de entrenadores, creo que además de enseñar la parte teórica, en este caso el conocimiento del reglamento, las diferencias entre unas categorías y otras, para mí habría que incidir un montón en las sensaciones, en el autocontrol, y en la relación tanto con entrenadores como con los jugadores.
En las formaciones de técnicos, si estaba delante de algún grupo al que le costaba hablar, era sacar el tema arbitral y ahí…faltaba tiempo de clase entonces.
Creo que es fundamental conseguir que tanto entrenadores, jugadores, como padres, entiendan la importancia de la figura del árbitro, y el respeto que merece. En la vida siempre encontraremos figuras de autoridad, que al final serán las que tomen decisiones. Y equivocarse, al ser personas va implícito, así que claro que a veces, señalan una falta a nuestro juicio dudosa, un fuera que igual no tocó la línea, o como hemos visto este año en una final en liga ACB, se da una canasta o un tapón válido cuando tal vez no lo fuera.
Pero, durante el transcurso de un partido, ¿quién no se equivoca?, como entrenador cuantas veces sales del encuentro pensando si la decisión de pasar a zona o seguir en individual fue correcta, si gestionaste bien las rotaciones… y como jugador… entradas que fallas solo, tiros que no tocan ni el aro, o pases que llegan a la grada o al equipo contrario.
Porque somos humanos y como tales erramos, y si somos listos aprendemos de ello. Aceptar las decisiones arbitrales, para mí es de las mejores maneras que tienen nuestros jugadores, ahora hablo como entrenadora, y nosotros mismos, de gestionar frustraciones. De volver al presente después de una falta que crees que no has hecho, de unos tres segundos cuando crees que acabas de entrar, o del tiempo que se te hace eterno del jugador contrario dentro de la zona y que no recibe sanción.
Sin árbitros no habrían competiciones, así que partiendo de esa base ya les deberíamos estar agradecidos.
Tanto como jugador o como entrenador, el tiempo que dedicas a enfadarte por lo que se ha pitado, o a protestarlo, es tiempo que dejas de hacer lo que te toca hacer, dentro o fuera de la pista. Y lo mismo les ocurre a los árbitros. Si se quedan en una protesta, en algo que pueden haber fallado, o en los gritos desde la grada, dejan de estar atentos a lo que esté sucediendo en ese instante. El baloncesto es un deporte rápido y de tomas de decisiones constantes para todos.
Creo que si los tres colectivos fuéramos conscientes de que nos necesitamos unos a otros, y que podemos aprender mútuamente, igual habría más respeto por las tres partes, y conseguiríamos mayor empatía. Porque sin jugadores, los entrenadores no tienen sentido, con lo cual no habrían equipos ni competiciones, y no harían falta árbitros. Así que…nos necesitamos entre todos, y ojalá aprendiéramos del autocontrol que hay que usar en mil situaciones de un partido, y que nos sirviera en otros momentos de nuestra vida.

2 respuestas a «En el punto de mira.»
👏🏼👏🏼👏🏼👏🏼👏🏼M’encanta❤️
Súper gracias!!! 😍😍😍😍