Esta semana tuve la suerte de poder dar una charla en un colegio de Tarragona al que hace años estuve vinculada por amistad, y pude vivir de cerca unos años mágicos dentro del deporte masculino de la provincia. Tras pasar una etapa un poco de sequía deportiva en cuanto a baloncesto se refiere, últimamente se han ido haciendo grandes, hasta llegar a la actual temporada, teniendo cubiertas todas las categorías femeninas.
Así que aprovecho el impulso del viernes 8 para escribir el post de hoy. A la charla vinieron jugadores, padres y entrenadores. Para mí el trisquel deportivo. El trisquel es un símbolo que a pesar de existir más de 3000 años a.c. se conoce como uno de los símbolos celtas por excelencia.
Representa la evolución y el crecimiento, el equilibrio entre cuerpo, mente y espíritu. Últimamente se habla mucho del comportamiento de los padres en las competiciones de los hijos, y he de decir que es cierto que en ocasiones hay conductas lamentables y que no favorecen nada. Cuando hacía cursos de entrenadores, hablar de los padres era un poco como hacerlo de los árbitros, temas de debate en los que siempre había algo que decir. Mi reflexión es que en etapa de formación, es gracias a los padres que apuntan a sus hijos que los entrenadores cobran sentido. Por eso para mí, el trsiquel es básico.
Y así como en el mundo de la educación es fundamental el que los profesores y los padres caminen en la misma dirección, de la misma manera en el deporte. Sigo manteniendo que todos los adultos que interactúan con el niño están educando, de una manera integral y desde la faceta que sea.
Que en la charla estuvieran los tres grupos representados, fue de una gran riqueza para mí, y confío que también para ellos. Hablamos de empatía muchas veces sin acabar de entender ni la palabra ni la falta que hace en la vida. Ser capaz de intentar ponerse en el sitio del otro es difícil pero creo que es el mejor camino para percibir las situaciones de manera mucho más tranquila y objetiva.
Y estando tan cerca del día de la mujer, me alegra más poder escribir que encontrar un colegio que tenga tantas categorías como los cursos lo permiten en la rama femenina es un logro, que sólo se consigue cuando hay entrenadores delante con ilusión y con pasión por lo que hacen. Una representación de las jugadoras más grandes salieron delante de todos, a explicar su experiencia en esta temporada en la que el casillero de victorias se encuentra a cero. Que fueran capaces de hablar de ello delante de todos, las honra y dice lo que ya escribí en un post de noviembre, que aunque sean las últimas clasificadas son unas campeonas de la vida.
Supieron a través de lo que están viviendo explicar a todos lo que están creciendo, como jugadoras y como personas, agradeciendo a su entrenador la manera de trabajar con ellas.
Y otro de los equipos que allí estaba, al cabo de dos días se presentaba por sorpresa en el partido del equipo sénior que lleva su entrenador. Tenían un cumpleaños que celebrar y preparado por unos padres….esa fue su manera de celebrarlo. La cara del entrenador al verlas… de esas sorpresas que se sienten con el alma y no se pueden ver con los ojos.
Venían con carteles, en uno de ellos palabras junto al nombre del equipo. Al verme y reconocerme me dijeron…nos hemos inspirado en tu charla. Sentir que sí valen la pena muchos de los esfuerzos que se hacen, siempre que surjan desde el corazón más la música que sonaba que es de esa que la sientes en la barriga, pues…no tiene precio.
Y ahí estaba mi trisquel, jugadoras, padres que las acompañan, y entrenadores que viven con pasión y consiguen contagiarla.
La pasión en el deporte se reconoce enseguida, si observas bien podrás ver que cuando hay entrenadores con pasión, hay jugadores felices, y por consecuencia padres contentos. Porque digan lo que digan de los padres, por mi experiencia sé que lo que prefieren ante todo es ver a sus hijos felices.
La pasión y el corazón por si solos no se ven, pero ya lo decía el Principito, “lo esencial es invisible a los ojos”.

3 respuestas a «El trisquel deportivo, padres, jugadores y entrenadores.»
BRAVO POR TIII Y POR MI COLEE JAJAJAA
Jajajaja gracias Fran!!!! Vaya años aquellos eh! Ahí conocí Sant Pau en esencia. Un abrazo
Mis mejores!!!!