De la sierra de la Demanda a Tamarit

Cuando pienso en mi casa ideal, siempre imagino una casa donde por un lado salieras directa a la montaña, y por el otro directo a la playa. Este domingo hice una caminata que se parecía un poco a mi sueño. Fui con mi padre y el “Centre Excursionista sense fronteres” de Pallaresos, a hacer una ruta por la ronda de Tarragona.

Mis padres nacieron en Barbadillo de Herreros, un pueblo de Burgos que queda justo al pie de la sierra de la Demanda. Os podéis imaginar… aire puro, agua corriendo en las fuentes sin cesar, un río precioso con cascada incluida, y sobretodo…paz…allí siempre hay paz.

Y por cuestiones que seguro todos conocéis, en los años 60 se trasladaron a Tarragona para empezar una nueva vida. El trabajo les llevó a desplazarse lejos de su pueblo querido y de su familia,  a una ciudad que les acogió y que tenía algo que en el pueblo no había…el mar.

Aún tenemos en casa, bolsitas con piedritas pequeñas y planas que utilizaban para jugar al mus, y he de decir que he heredado de mi madre el ir a la playa siempre con una bolsita porque voy buscando, conchas, pechinas, piedritas, cristales verdes redondeados por el tiempo y el mar, ojos de Santa Lucía y todo lo que el agua devuelva a la orilla y llame mi atención.

Este domingo al caminar con mi padre, en un día precioso, veíamos el mar y él no hacía más que exclamar maravillado, pero que preciosidad!

Estos días pensaba, en la oportunidad de caminar con mi padre, en lo bonito del paisaje, en el mar, en la montaña, en lo que tenemos, en lo que no tenemos, en como echamos en falta lo que no tenemos, y en como valoramos lo que sí tenemos.

Últimamente se leen artículos y se oye mucho hablar de que los niños y adolescentes están absortos en un mundo de respuestas inmediatas, de que todo se necesita para ya, y lo más importante, que se quiere todo. Pero yo pienso que de alguna manera los adultos también nos hemos sumado a esa manera de vivir. Cargamos contra los más pequeños, como si nuestras conductas no tuvieran nada que ver.

Creo que muchas veces estamos más pendientes del no, que del sí… me explico. Pensamos a veces más en lo que no tenemos, que en lo que sí. En que no puedo ir al Telepizza, en vez de pensar con tres cosas de la nevera que puedo preparar, en que me he quedado fuera del equipo A, y no en las posibilidades que me ofrece el equipo B, en que no tengo tiempo de nada, en vez de que estoy aquí y ahora, en que no estuve acertado de cara a canasta, en vez de todo lo que aporté al equipo y que no suma puntos, en que a veces me enfado, en vez de pensar lo guay que soy cuando estoy bien.

Deberíamos hacer un poco más de lo que sí, en vez de lo que no, y sobretodo sobretodo, deberíamos pensar más en lo que sí, que en lo que no.

Hace unos años tuve la suerte de oír a Ettore Messina, y él decía que después de designar la selección italiana de baloncesto, una vez había escogido a los 12 jugadores, ya sólo pensaba en ellos. Comentaba que a veces, escoges 12 y luego tus pensamientos van a los que no has cogido, en vez de a los que tienes.

No os penséis que yo estoy trabajando en ello… en pensar en el aquí y ahora, valorando lo que sí hay, y en todo lo positivo que hay dentro de mí y por supuesto en mi entorno más cercano.

Así que valoro la inmensidad del mar y la suerte de ser consciente de ello en un paraje mágico como es Tamarit, y por supuesto valoro mis orígenes y la grandeza de la sierra de la Demanda.

Ahora oigo sonido de agua… no sé si viene del mar, o del río de mi pueblo.

¿Me lees?

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4 respuestas a «De la sierra de la Demanda a Tamarit»

  1. ¡Qué bonita reflexión, Esther! El poder del ahora es ilimitado, aunque no todo el mundo es consciente. Creo que lo más importante es tomar conciencia de eso que no el hecho de tener que trabajarlo porque nuestras mentes estén muy condicionadas. Así que, ¡a por sí! Yo también apuesto por el aquí y el ahora 🙂
    Un abrazo

    1. Esther Neila

      Pues aquí y ahora, te digo que has sido un bonito descubrimiento para mí en el colegio. Al trabajar con niños y adolescentes tenemos la suerte de poder llegar a ellos y poco a poco se pueda tomar esa consciencia de lo que está pasando en el presente. Gracias por tu comentario Lídia!!!

  2. Francisco Javier Jurado

    Precioso como siempre qué bien sabes llevar los temas desde el ámbito personal al mundo del deporte y además sabes expresar sentimientos de la infancia enfocados a dirección de equipo como siempre un placer leerte

    1. Esther Neila

      Y como siempre ue ilusión tus comentarios. Supongo que como mi vida ha estado siempre unida al deporte, por eso me sale todo junto. Me cuesta pensar en vida y deporte por separado. Me alegro que te guste lo que escribo. Un abrazo Fran