Con ella empezó todo.

Pues así es, con ella empezó todo…no se puede tirar atrás en la vida para saber qué hubiera ocurrido, si mi hermana Olga no se hubiera apuntado a baloncesto en el colegio, si no hubiéramos vivido en un barrio, si yo no hubiera tenido que esperar en el patio mientras ella entrenaba, y sobre todo si yo no tuviera tanta pasión y admiración por ella, que me llevaba a imitarla en lo que hacía. Hasta el punto de querer llevar en la comunión el mismo vestido de monja que ella llevó, aunque a mí me quedara corto a pesar de sacar todo el bajo que era posible.

Porque antes, la fila de la clase de “gimnasia” se hacía por orden de altura, y las dos ocupábamos el mismo lugar, sólo que una empezando por delante y la otra por detrás. Con el paso de los años poco sitio nos llevaríamos en esa fila.

Así que ya sabéis el motivo por el que el baloncesto se convirtió en mi deporte extraescolar, más tarde en mi pasión, y hasta el día de hoy en una manera de entender la vida.

Y hace poco mi madre que de tanto en tanto mira fotos de esas del carrete de antes, de las que hacías la foto y hasta que no ibas a recogerlas a la tienda no sabías como habían salido, con las sorpresas que eso conllevaba…para bien…y para mal claro, pues nos sorprendió con ésta de mi hermana cuando fue seleccionada por Tarragona, para jugar el torneo de las Ciudades Hermanadas. Y veía la foto mi sobrino pequeño y decía, ¡pero si lleva zapatillas de calle! Y mientras le explicaba, pensaba que ya sabía lo que escribiría esta semana.

Esas zapatillas que ahora se venden como look casual o sport, de marcas con precios normalmente no muy asequibles, o con marcas a las que es más fácil acceder, siempre han existido. Nosotras llevábamos de las segundas, pero eso entonces daba igual. Jugar con zapatillas de tela, de dudosa sujeción, no era lo importante. No se conocían las cámaras de aire, bueno sí, las de las bicicletas jajaja, corrías, te tirabas al suelo, jugabas en pistas de cemento, de suelo de carretera, porque los pabellones eran para los mayores.

Y claro que había compañeras del equipo que llevaban zapatillas de deporte parecidas a las que se usan hoy en día, pero eso era estar en otro nivel. En casa siempre nos han enseñado a valorar las cosas, porque a mis padres la vida no les ha venido dada, se la han tenido que trabajar y luchar para conseguir lo que tienen y lo que somos, y eso es algo por lo que siempre estaremos agradecidos. Que te enseñen a valorar lo que cuesta, que te transmitan el verdadero valor del esfuerzo creo que es el mejor legado que se puede tener.

Así que la primera vez que tuvimos unas zapatillas de “marca”, fue en un sube baja de esos que se hacían a Andorra, a buscar azúcar y queso, y en esa ocasión… unas Adidas. Las Europa para mi hermana, las Top Ten para mí. Esa noche no dormí. Tenía 16 años. Las dejé fuera de la caja, y me despertaba continuamente para ver que eran de verdad y que seguían ahí.

Que adoro a mis hermanos lo sabe bien la gente que me conoce. En selecciones hemos estado los tres. Ellos como jugadores, yo como entrenadora. Porque no todos tenemos las mismas fortalezas, y por muchas horas que estuviera yo con el balón y tirando a canasta, la pista desde dentro no era mi fuerte. Hay momentos en el tiempo en el que se hacen selecciones, tanto en el deporte como en la vida. De hecho la selección natural viene existiendo desde nuestros orígenes. Si sabes bien cuál es tu sitio, no pasa nada por quedarte fuera y tampoco por estar dentro. Lo verdaderamente importante es lo que haces con las oportunidades que se te presentan vengan en el modelo que vengan.

Y finalizo como he empezado, diciendo que ella fue la primera. Que jugó y entrenó equipos, hasta que escogió apartarse del baloncesto directo como jugadora o entrenadora, a cambio de llevar su propia selección, su familia.

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6 respuestas a «Con ella empezó todo.»

  1. Tere Font i Borràs

    Quin orgull de germans Neila👏🏼❤️
    Quin orgull haver-vos conegut i disfrutar de la vostra amistat🤩
    Tens tota la raó quan dius que és important saber quin és el teu lloc, i que no passa res si estàs dins o si et quedes fora. El més important és el que fas 🤗
    Gràcies per les teves paraules🥰🥰

    1. Esther Neila

      Gracias Tere!!! Si fuéramos irlandeses seríamos el clan de los McNeila seguro!! Jajajaja. Me gusta lo que dices como siempre. Un beso fuerte para las chicas de Cambrils.

  2. Olga

    La admiración es mutua hermana.
    Como dices tú: te quiero hasta la luna.

    1. Esther Neila

      Pues mencanta!!!! Yo a ti también, y como digo yo también…yo más, jajajaja. Que suerte tenerte.

      1. Alicia

        Que monas sois! Yo os quiero a las dos😍😍😍

      2. Esther Neila

        Y nosotras a ti…y a tu marido y a las dos barcenitas también!!! ❤️❤️