Chica entrena chico.

La semana pasada me centraba en lo importante que era el saber dar las gracias, y apreciar la suerte que tenemos.

Hoy como día de la mujer que es, no podía dejar de agradecer a las personas y a la entidad que hicieron posible,  que algo que anhelaba durante mucho tiempo, se hiciera posible.

Ya sabéis que mi vida empieza en un colegio sólo de chicas, donde el deporte por lo tanto era tan sólo femenino. Allí empecé como jugadora y más tarde como entrenadora. Cuando llegaron los chicos al colegio, y con ellos el baloncesto masculino, ya entramos en la rueda social de que para entrenar a chicos, debías ser de su mismo género. Que a nosotras nos entrenaran hombres, no parecía representar ningún obstáculo, pero que alguna mujer entrenara equipos masculinos…como costaba.

De hecho antes preferían poner a alguien joven y sin experiencia, chico eso sí, que a una chica que llevara bagaje como entrenadora a sus espaldas. Mi hermana fue una de las pocas recompensadas con la posibilidad de entrenar un equipo masculino en el colegio.

Y ahí llevé esa espinita clavada durante mucho tiempo. Más tarde entré en el mundo masculino como delegada, y fue un descubrimiento mágico para mí. Hubo un año en uno de los clubs que he estado, donde a mitad de temporada, necesitaban un entrenador para el sénior B. Os aseguro que delante mío, llamaron a personas que hacía un montón que ni entrenaban, otros que acababan de cumplir la mayoría de edad…todos tenían un rasgo en común, eran de sexo masculino. Un día pregunté que porque ni se habían planteado ofrecérmelo a mí, y la respuesta fue: -Tú no puedes llevar un sénior masculino. Tocada…pero no hundida.

La vida y sus antojos, para hacerme más fuerte, me llevó a salir de ese club, antes de acabar la temporada. Y en un  momento en el que yo creí que mi vida en el baloncesto se había acabado, es donde renací de nuevo. Gracias a un entrenador con el que había estado de ayudante en el antiguo club, me llamaron del Club Bàsquet Cambrils para llevar un equipo Sub 25 masculino. ¿Os lo podéis creer? Y no sólo fue esa oportunidad sino que a ocho jornadas de empezar la liga, el entrenador del sénior masculino lo dejó, y me hice cargo yo del equipo. Cuando se cumplía un año que había salido del club anterior, curiosamente me tocó jugar contra ellos en su pista, ganamos. Hay días que ganas partidos, y días que ganas vida. Yo ahí gané de lo segundo.

Fueron tres años que no cambiaría por nada. Ni tan siquiera cuando en una entrevista en la radio me preguntaron, si me hacían caso los chicos del equipo. Tranquilos, supe responder. Tampoco cambiaría, el entrar en un pabellón y que te sientas examinada desde la punta del zapato, hasta el peinado que llevas. Oír comentarios desde las gradas, o incluso que escriban sobre tus cualidades físicas en vez de sobre las tácticas en algún que otro foro. Ni que al llegar a los pabellones, le pidieran las fichas al chico que era el delegado, pensando siempre que él era el entrenador.

No cambiaría nada. Y claro que no me gustaba que a veces al pedirme el cinco inicial el árbitro no me mirara a los ojos, y que bajara un poco la mirada. ¿Pero sabéis por qué no lo cambiaría? Porque pienso, que la gente que actúa así, son ellos los que tienen el problema, no soy yo. Yo he de saber qué hacer con ello cuando me pasa. Y supe  que hacer y tanto que lo supe. Estaba rodeada de un equipo de jugadores de los que aprendía constantemente. Respetaban la figura del entrenador, por encima del sexo que tuviera. Desde la junta directiva siempre mostraron su apoyo y que creían en mí.

Cambrils siempre será un club que llevaré dentro del corazón, con ellos crecí como entrenadora y sobretodo como persona. Saber que tres jugadores de aquel equipo hoy ocupan los cargos de: presidente, entrenador del sénior masculino y coordinador de la base, eso…no tiene precio.

Ellos tres son la muestra de que la actitud y  la pasión por algo, te llevan a involucrarte en la vida. Ver la cantidad de equipos que tienen, preparan campus, han empezado una nueva revista… Ellos dicen que en Cambrils se respira básquet. Con esos tres mosqueteros al frente, no tengo ninguna duda.

A todos los que estuvieron conmigo en aquellos tres años les dedico este post, y también a los que en su día en vez de preocuparse por lo que hacía yo con el básquet, preferían mirar mi canalillo. Han puesto su granito en mi formación de mujer guerrera que soy. Y al final, como dice mi cuñado, en una de mis frases preferidas… “Hay días tontos, y tontos todos los días”.

 

 

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8 respuestas a «Chica entrena chico.»

  1. Tere Font i Borràs

    Què puc dir-te???? Com sempre 👏🏼👏🏼👏🏼👏🏼
    Em fa feliç que el meu poble estimat et donés el que tu buscaves»ser entrenadora» i si era d’homes? I què? Totes podem💪🏼 i tu, encara més 😍
    Gràcies per tot el què escrius, et vaig dir en un dels teus escrits que ens poden servir en el dia a dia.
    💖💖💖💖

    1. Esther Neila

      Sí Tere sabes lo que pienso de Cambrils. Muchas gracias, de corazón. Y me alegro que lo que escriba sirva para el deporte y para la vida. Un abrazo enorme.

  2. Silvia

    Prima, como siempre, GENIAL, simplemente, TU.

    1. Esther Neila

      Prima mil gracias!! Sí soy yo, y se me escapan las palabras jajaja. Gracias por leerme y por estar ahí. Un abrazo fuerte.

  3. Oscar

    Gracias a ti Esther!!!
    Muchos, pero que muchos buenos recuerdos de aquella época. Y lo que conseguiste fue muy chulo. En equipo hecho la mayoría de gente joven de Cambrils, (más algún añadido venido de fuera☺️), y hacer lo que hicimos, y disfrutar como lo hicimos, eso tampoco tiene precio.
    He sido un jugador afortunado de poder estar con gente especial, y una de esas personas has sido tú. Y eso me ha ayudado a ser lo que soy.
    Sabes que en Cambrils siempre tendrás tú casa.
    Un abrazo fuerte!!!

    1. Esther Neila

      Óscar que ilusión!! Sí era gente joven que pedía paso a gritos, más uno de Barcelona que llegó, y que yo pensaba, madre mía, a ver que tal, y ya ves jajajajaja. Fueron unos años que siempre recordaré con muchísima ilusión y cariño. En mi vida fue fundamental el paso por Cambrils, y yo también lo considero mi casa. Muchísimas gracias por todo, y tengo ganas de verte de entrenador. Un abrazo enorme.

  4. Núria

    Ostres Esther!!!doncs quina sort van fer aquests nois de l’equip de Cambrils!!
    I és que al final…lo q importa no és el sexe,ni l’edat ni el grup…el que importa és saber-te guanyar la confiança i saber transmetre valors i d’això tú vas + que SOBRADA!!!!
    Enhorabona pel teu llarg recorregut en el món del 🏀 i per aquests escrits que fan reflexionar i molt als que et llegim!!!

    1. Esther Neila

      Moltíssimes gràcies Núria! Gràcies pel suport i pel que dius. Jo vaig tenir molta sort amb ells també, van ser uns anys que em van aportar moltíssim. Una abraçada tan gran.