Brillando en su estrella.

Hace diez días que Lucio ya no está. Intenté escribir la semana pasada pero no pude… mi teclado aún no es “water resistant”.  Quien me conoce sabrá bien quien es Lucio, para quien no os lo voy a explicar. Lucio es un hombre franciscano que ha casado a toda mi familia, tíos, hermanos, primos… Es parte de mi familia aunque no lleve sangre Garachana en sus venas.

A mis padres no les casó porque se ordenó al poco de casarse ellos, pero para arreglarlo en el 33 aniversario de boda, y como mi abuelo ya no estaba muy bien de salud, quisimos darle a toda la familia la sorpresa y organizamos otra boda para mis padres, y esta vez si la ofició él.

No sabía cómo escribir, pero sabía que le debía un agradecimiento y pensé que escribirlo era la mejor manera de hacerlo. Si pienso en Lucio, pienso en bodas. Un poco al estilo de la película “27 Vestidos”, pero en vez de diferentes trajes de dama de honor, me vienen maneras de cómo hacer que una boda sea especial y diferente a las demás.

Las primeras fueron las de mis tíos, donde mi hermana y yo, vestidas igual por supuesto, éramos las afortunadas en llevar los anillos o las arras en el momento en que se nos requería. Recuerdo esas sensaciones, las de mirar a los novios y ver como se miraban, la mirada de quien sabe que empieza algo nuevo que desconoce por completo. Aún no se había escrito la saga de J. R. R. Talkien, pero creerme cuando os digo que para mis tíos los anillos tenían el mismo significado que para Gollum. Sí así es, eran su tesoro. Y después llegaron las de mis hermanos y las de mis primos, en esa época yo ya estaba un poco crecidita para llevar los anillos, y como además niños pequeños no han faltado ni faltan en nuestra familia, siempre había alguno predispuesto para ese menester.

Entonces era cuando yo me encargaba de preparar las ofrendas, de ese momento de misterio en la ceremonia, en el que iban desfilando hacia el altar diferentes miembros de la familia o amigos, con objetos que algo tenían a ver con la pareja que se casaba. Y mezclando el humor con lo que toca el corazón, quien estuviera allí sabía que esa boda no era prefabricada, ni venía en lata, esa boda, donde Lucio hacía sentir bien a todos, era de las de verdad, de las que emocionaba a los que se ponían los anillos y a todos los demás que estaban allí.

Cuantas conversaciones con él, preparando bodas y hablando de nuestras vidas. Una de sus preocupaciones… decía que no quería morirse antes de casarme a mí. Estuvo muy cerca en un momento complicado de mi vida. Sé que ahora está feliz por mí, aunque no haya habido ceremonia, ni haya tenido la oportunidad de quitarse el reloj en el sermón, dejarlo encima del altar y decir…como ya sabéis que yo me enrollo… Que suerte hemos tenido de crecer con él, mis abuelos le acogieron como a un hijo y nosotros le sentimos como a un tío. No sé en cual estrella estará… sea la que sea, brillará con esa sonrisa, así como por debajo de las gafas, que te hacía sentir que estabas a salvo.

¿No lo oís? “Y cada vez que nace un niño sale el sol, después de todas las tormentas sale el sol, debes vencer la adversidad, y no temer la soledad, tras de la noche más profunda sale el sol”. Que así sea.

 

 

¿Me lees?

Recibe mis publicaciones en tu buzón. Para más info: política de privacidad.

8 respuestas a «Brillando en su estrella.»

  1. Francisco Javier Jurado

    Es muy bonito y lo siento mucho tu perdida Esther la verdad es que siempre resumes sentimientos lo relacionas con un montón de cosas y das mucho que pensar gracias por todo

    1. Esther Neila

      Y yo te agradezco mucho que escribas para decirlo. Me alegro si con lo que escribo hago pensar un poco…creo que justo nos faltan ratos de poder parar la cabeza para poder pensar de otra manera. Mil gracias y un fuerte abrazo.

  2. Tere Font i Borràs

    Que bonic i tendre Esther❗
    Sento de tot cor la seva pèrdua i la vostra tristor de cor. Segur que té una estrella, i ben lluminosa🌠
    Trasmet a la família el nostre condol💗

    1. Esther Neila

      Gracias Tere…les transmito lo que me has dicho. Es mucha pena pero la tranquilidad es saber que seguro está en el cielo. Un abrazo tan fuerte.

  3. Oscar

    «esa boda no era prefabricada, ni venía en lata» ahí les has dao prima 😉 con Lucio tanto si le conocías como si no, aquello era diferente. Le echaremos mucho de menos, pero nos quedamos con todos los buenos y malos momentos vividos a su lado y lo bueno que fue tenerle cerca.
    Por cierto, has empezado la el «Cada vez» sin avisar y las guitaras vamos tarde 🙂

    1. Esther Neila

      Sí que hemos tenido suerte sí… gracias por lo que dices primo. Y el «Cada vez» hay que empezar a practicar que este año lo volveremos a cantar…creo que con guitarras eléctricas incluidas jajaja. Un beso enorme.

  4. Neus Roig

    Esther…..no puedo escribir lo que siento. …transmites muchas vivencias que se convierten y son muchas emociones para los que os conocemos , y eN especial los que te conocemos. Segur que es la estrella que brilla màs haciendo de vertice con otras que també deslumbran. Un beso

    1. Esther Neila

      Me encantan tus comentarios Neus…mil gracias desde mi corazón. Un beso tan fuerte.