Bocadillos con alma.

La semana que viene se estrena el documental “La mida del temps”, a las 19.30h en la “Antiga Audiència” de Tarragona, idea de Javier Barón, dirigida por David Aymerich, producida por Mireia Pallejà y con Eduard Boada como protagonista.

Tuve la suerte de asistir al último día de rodaje, allá en el local donde tantas personas y otras tantas historias han sido atendidas por él mismo.

Siempre he pensado que la vida de la restauración, es una de las más duras y sacrificadas que hay, y más si es un negocio personal. Pero si haces de ello tu manera de vivir no eres sólo alguien que cocina, y luego te lo sirve, o que dispensa bebidas cuando tienes sed. Hay diferencia entre la gente que trabaja, y la gente que lo siente.

Y sé bien de que hablo porque mis abuelos tenían la fonda del pueblo, donde la cantina no era sólo el lugar en el que tomarte un chato o un café, era el sitio al que acudía gente del pueblo y de fuera de él, buscando las palabras de mi abuelo, y las comidas de mi abuela. Y da igual si son tiempos en los que las patatas con chorizo, y un trozo de lomo es lo que tienes para ofrecer. Lo que importa de verdad es de si pones tu corazón al cocer las patatas, si piensas en que bueno les sabrá el chorizo, y sacas un trozo de lomo de ese que tienes en aceite para que dure más. Cuando hay corazón la comida sabe más rica.

Casa Boada, es un sitio y siempre será de referencia en la ciudad y fuera de ella. De pequeña recuerdo a los militares intentando recuperar con uno de sus bocadillos, el alma que supongo no encontraban en el rancho del cuartel.

Y de más mayor, sigo viendo la esquina del Boada, como un local mágico, de los que tienen esencia, de los que se medía lo grande que eras en función de si te podías acabar el bocadillo, o si sólo podías con medio.

El saber que en una época en la que medimos por likes, eso sí, a distancia y cada uno desde un dispositivo, aún existen personas que si les pedías un bocadillo y no tenían pan, en vez de decirte que no, te dijera que si le traías una barra te hacía lo que quisieras…eso no tiene precio.

Sé que no me equivoco cuando digo que la larga lista de bocadillos que a través de sus manos y su plancha han pasado, han llenado estómagos, han callado sonidos de tripas rugiendo, pero lo más importante, han traspasado de lo físico, para mí a lo trascendental.

Y tal vez alguien piense en los bocadillos como lo que son, pan con alimentos dentro, pero las muestras de cariño hacia Eduard Boada no vienen por su manera de hacer la salchicha a la plancha, o por las mezclas impensables que pudiera poner en el bocadillo, hay algo más, hay conversaciones, hay cultura, hay escucha y algo oportuno que saber decir. Hay alma porque hay corazón.

Que este año sea el pregonero de las fiestas, me parece una idea estupenda, y que alguien haya alineado los astros para tras una idea, conseguir llevarla a cabo, y hacer una película para que todo el mundo pueda conocer lo que realmente se cocía en Casa Boada, me encanta.

Porque si alguna vez has tenido la suerte de comerte un bocadillo allí ya sabes de que hablo, pero sino… quedará una película en la historia, de aquellas como los cuentos…me imagino dentro de muchos años a los mayores explicando a los más pequeños…¿Ves aquella esquina?, era la Casa Boada… y a partir de aquí cada uno irá forjando la historia en función a sus vivencias, y a todo lo que su alma viviera en ese lugar.

Mi abuelo en la cantina tenía dos botellas, una que se llamaba “Loquesea” y otra “Cualquiercosa”, porque hay veces que entras en un local, y lo que menos te importa es lo que te sirvan a través de la barra de madera, lo que de verdad buscas, es alguien que te mire con el corazón.

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10 respuestas a «Bocadillos con alma.»

  1. Tere

    Vaja!!!! Amb les teves paraules m’has enviat al teu poble i a la cantina dels teus avis.
    No he tingut el plaer de probar un entrepà de Casa Boada però pel que m’han dit amics eren excel·lents.
    Com sempre 👏🏼👏🏼👏🏼👏🏼👏🏼
    Gràcies 🦋🦋

    1. Esther Neila

      Te hubiera encantado Tere!! Y a tu madre seguro le hubiera gustado hablar con ellos. Y te confirmo lo que te han dicho de los bocadillos de Casa Boada. Muchas gracias una vez más por escribir. Un abrazo fuerte.

  2. Francisco Javier Jurado

    como siempre aciertas con tus comentarios Esther felicidades una cosa si me das permiso en el chiringuito pondré las botellas que tenía tu abuelo más una que sea nada gracias y así poder completar el círculo jajaja como siempre ha sido un oasis leer tu artículo

    1. Esther Neila

      Y como siempre me encanta leer tus comentarios. Y será un orgullo que estén las botellas de mi abuelo en tu chiringuito…y la de nada gracias jajajaja. Que buena!! Mil gracias por escribir. Un abrazo.

  3. Eduard BA

    Gràcies per ser-hi i per aquest viatge a l’ànima de Casa Boada! 🥖

    1. Esther Neila

      Moltíssimes gràcies a tu! I perquè sé que aquest viatge….encara continua. Casa Boada està a l’ànima de molta gent.

  4. Xavier

    Sense paraules…… 👏🏽👏🏽👏🏽

    1. Esther Neila

      Doncs no sé que dir…..moltes gràcies per llegir-ho i pel comentari…moltes gràcies des del cor.

  5. Neus

    Guau Esther! Que precioso Y emotivo escrito! Tus abuelos y el bar Boada tienen una base…la conexión ancestral con las persona a. ..es a glándula que nos comunica con pocas palabras Y con resulta dos perfectes.
    Un abrazo

    1. Esther Neila

      Que bonito lo que dices siempre Neus….sabes entender lo que escribo y lo que siento y eso mencanta. Me gusta mucho lo de la conexión ancestral. Un abrazo enorme