Sumando una semana.

Tiempo… ¿cuánto? Supongo que es la pregunta que va justo ahí detrás… Pero la respuesta… ¿Quién la sabe? Nos enseñan que el tiempo se mide en segundos, minutos, horas…

Yo conseguí mi primer reloj al hacer la primera comunión, solía ser uno de los regalos estrella. No sé mucho de estadísticas, ni de investigación, pero para mí es uno de los indicadores del cambio de época en el que estamos inmersos. Te enseñan a decir las horas en función de cómo están colocadas las manecillas del reloj, pero no te enseñan lo largos o cortos que son 5 minutos en función de lo que estés esperando. Ni tampoco te enseñan que las horas que faltan para llegar tras un viaje a reunirte con alguien especial, no te parecerán igual que las horas que quedan para tener un resultado médico.

Yo de pequeña que comía un poco mal contaba los días por comidas y cenas, me daban igual las horas. Seguro que también alguna vez habéis preguntado a alguna mujer embarazada de cuanto está, y te habla en semanas, y según la confianza… te quedas haciendo cuentas por dentro o le dices, a ver per en meses eso cuanto es!!

Cada uno cuenta y lleva el tiempo a su manera, y lo que para uno pasa en un suspiro para otro se hace eterno. Nos enseñan el tiempo teórico, el que marca los años exactos el día de tu cumpleaños, relleno de sus segundos, minutos, horas, días, semanas y meses. Y yo me pregunto… ¿y por qué no enseñar y hablar también del tiempo como percepción? Igual es porque esa manera de concebir el tiempo te la enseña la propia vida, y las experiencias que te llegan con ella.

Hace una semana que empezamos el cole y estoy segura que estos días no habrán pasado, contándolos en tiempo, de igual manera para todos. Son muchos los miedos y las inseguridades que nos rodearán este año. Pienso que igual que cuando entras en la casa encantada de las ferias y sabes lo que es posible encontrarte, deberíamos aceptar todos que este curso también nos daremos de cara con el zombi que sale de la nada, la chica del camisón blanco acostada en su cama, el que lleva la moto sierra y la bruja dando escobazos.

Este septiembre hace 30 años que llegué a las clases de infantil, y oigo hablar de nueva normalidad, cuando en realidad de normal tiene muy poco. Aunque sí tiene la base… ha llegado septiembre y las aulas están llenas.

Y esa es para mí la clave. Vuelve a haber ruido, de ese de voces y murmullos, de ese de risas y de ilusión. Y aún con miedos e incertidumbres, los equipos directivos llevan ya meses trabajando y planeando como empezar de la mejor manera posible en cada centro, con todo lo que conlleva respecto a las aulas, comedores, clases de acogida… Licenciados en cuadrar lo incuadrable, porque no queda otra, y porque buscan lo mejor para sus escuelas.

Los que me conocen saben que soy rival colchonera, pero este curso más que nunca me acojo a la frase de Cholo Simeone y su “partido a partido”. Siento que cada día será un partido al que estamos todos convocados a jugar, alumnos, profesores, monitores y por supuesto las familias.

Esta semana era un principio, así como esa semana que celebras y te lleva en el tiempo a un décimo aniversario, o esa semana que te lleva al noveno mes, o esa en la que pasas tu primer tratamiento y te lleva a estar mejor. Esta semana que acabamos de pasar para mí era fundamental e importante. Era ponernos todos en la puerta de la casa encantada, esperar que nos abrieran la puerta y aún y con miedo… entrar. Sabemos de sobras que al final del recorrido está la salida.

4 respuesta a “Sumando una semana.”

  1. Com sempre👏👏👏👏
    Quanta raó, temps al temps. Cada dia és diferent, sort en tenim dels petardets rebonics que tenim a classe.
    Mencanta quan dius que s’obre la porta encantada🧚🏼‍♀️
    Petonets màgics 🦋

    1. Gracias Tere!!! Y tú también tienes razón de lo que dices. Una suerte trabajar con ellos, y otra trabajar juntas. Un abrazo grande que mando para Cambrils.

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