«La vida se nos va tan rápido».

Llevo tiempo pensando en ello, y justo cuando hace unos días se estrenó el nuevo álbum de mi cantante preferido lo entendí. “La vida se nos va tan rápido”, así lo canta Fito.

Hablo de música y de las diversas formas en las que nos ha sido entregada, y cuál ha sido nuestro acceso a ella. A veces me he sentido privilegiada por haber conocido los discos de vinilo, por haber tenido un tocadiscos, saber con precisión donde había que colocar la aguja, las risas si te equivocabas y en lugar de 45 revoluciones sonaba a 33. Y ese inigualable sonido de la aguja al dar vueltas cuando aún no sonaba la canción. El miedo a rallar el vinilo, y las peripecias para grabar un disco en un casete.

Porque la historia de los casetes era interminable. Rescatabas cintas que no te gustaban o eran de propaganda, les ponías una tira de celo en las pestañas, y ya estaba lista para poder grabarte tu música preferida. Esperar preparada cuando sonaba en la radio tu hit del momento y darle al botón de grabar, pidiendo silencio por favor, si es que estabas con alguien en ese momento, o los botones de avance y retroceso para pasar las canciones y acertar donde empezaba la que te gustaba más, era un poco como jugar a la ruleta rusa. Y si has tenido cintas de casete has tenido un bolígrafo para darle vueltas y vueltas… Creo que no me equivoco.

Y llegaron los discos compactos, el CD que escuchabas y aunque no entendieras nada de música, sabías que había un sonido más limpio, que se oía diferente. ¿Y qué me decís de  ver los números digitalmente y poder poner el número que querías sin estar para delante y para detrás hasta acertar? Una auténtica locura. Y llegó el primer cambio importante para mí aparte del sonido… ahí le dijimos adiós a la cara a y a la cara b. Ya nos llegaba todo el álbum del tirón. Y si has crecido con las dos caras, en tu interior eliges las canciones que irían a un lado o a otro.

Más tarde la música digital se adueñaría de nosotros, y aunque no siempre de la misma manera, podías conseguir la canción que quisieras, en el momento que precisaras. Si tenías una memoria usb, y un aparato que lo reprodujera ya eras la reina. A partir de ahí todo ha ido tan rápido como en una carrera de fórmula 1. Ya ni siquiera hace falta que te descargues música. Funcionamos un poco, ¿lo quieres? lo tienes. Plataformas que te dan acceso a música que hace años buscabas, o a la que acaban de presentar hace unas horas, o incluso antes de que se presente.

A veces nos indignamos con los que no entienden lo que era ahorrar para comprarte un disco, un casete o un Cd. No había Smartphone que pusiera a tu alcance todo lo que necesitabas.  Es difícil que lo entiendan porque no lo han vivido, o les debe parecer que hablamos en dinosaurio. Y esa es faena, que nos toca hacer a nosotros también, la de entenderles en lugar de indignarnos. Porque estoy convencida de que en unos años, habrá alguien que volverá a escribir sobre este tema, y es posible que lo que ahora es lo más para nosotros, tal vez también suene a tiranosaurios.

Si eres de Tarragona fijo fuiste a Arsis… ¿No te sentías como un niño en el pueblo de Santa Claus? Se respiraba no sólo la música sino su amor por ella, te buscaban lo que hiciera falta y sus recomendaciones no erraban nunca. A mí personalmente me consiguieron la música de muchos carnavales… Hace años que la tienda cerró, aunque tenemos suerte muy cerquita está Quick’s en Reus.

Y como dice Fito, “la vida se nos va tan rápido, no hay tiempo de sentir el vértigo”, quizá por eso no nos da la vida para caras a o caras b, porque la queremos vivir así del tirón. Sea como sea que vivas la tuya te hago una recomendación, de tanto en tanto guárdate un rato, ponte los auriculares y escucha la música. Y no lo hagas sólo con los oídos,  escúchala con el corazón.

 

8 respuesta a “«La vida se nos va tan rápido».”

  1. 👏👏👏 Com tot el que escrius!!!!
    M’has fet recordar els vinils de col·lecció dels pares (encara els tenim).
    Els encantava la música, a la mare encara li agrada😉
    A l’àvia Maria li encantava i quan ballava amb el seu Carlos (avi) aconseguia fer-lo marejar-se 🤭😂
    Venim de família que estima/va la música i ballar.
    Quins records més bonics i, al mateix temps melangia per no poder estar tots junts🥺
    Moltes gràcies 💋💋💋

    1. Tere!! Que me encanta lo que has escrito y si cierro los ojos es como si lo pudiera ver!!! Que suerte tener esos recuerdos en tu vida. Mando tantos besos para mis chicas de Cambrils.

  2. Que bonita la música…y el paso del tiempo… Recordar y volver a sentir cómo lo haciamos para oir, cantar, grabar y bailar música…
    Gracias por este articulo tan bonito…

    1. Gracias a ti por tus palabras. La música forma parte de nuestras vidas en común…mucha y variada jajaja. Ya sabes… Palabras más… palabras menos. Un beso tan fuerte.

  3. Buenos días Esther totalmente de acuerdo la verdad es que como dice el comentario anterior me sentido un dinosaurio además me retrotrae es a todo exactamente como lo hacíamos supongo que todo el mundo y cómo se hacía de manera individual parecía algo más privado
    No sé si lo he leído bien pero te ha faltado añadir los walkman que uno se los ponía yo me las ponía especialmente para ir a los partidos tanto de jugador como de entrenador y cuando llegaba la canción preferida o madre mía qué momento como siempre un placer leerte Esther muchas gracias y ánimo, hazlo más a menudo

    1. Buenas Fran, es verdad no he escrito del walkman jajajaja. Era lo más!!! Dinosaurio le sonará a quien no lo utilizó ni sabe de su existencia, pero nosotros no lo somos para nada jajajaja. Mil gracias por el comentario, y prometo no tardar tanto en escribir. Un abrazo tan fuerte.

  4. Uff… qué mayor me he sentido!!
    Soy de los que todavía compra CDs, aunque los grandes centros han matado las tiendas de discos en Tarragona. Tengo guardadas cintas que grabé y que me grabaron.
    Soy de los que aprendimos Informática en el cole con ordenadores de pantalla pequeña y monocroma, haciendo programas en Basic, Pascal y Cobol.
    Soy de los que recuerda probar el agua salada que nos salía en los grifos en Tarragona.
    Pero sabes qué me pasa, Esther? Que me sigo sintiendo joven, y que todavía tenemos muchos cosas más por hacer y por conocer.
    Pasa rápido, pero da tiempo para mucho. Por cierto, también hace bastante que no escribo en mi blog…
    Bonito post!

    1. Hola! Un gusto leer tu comentario como siempre. Me encanta que te sigas sintiendo joven, así ha de ser. Yo siempre digo que la edad es la que tú sientas que tienes, porque está claro que va con tu cuerpo, pero a mí la que me parece clave es la edad del alma. Y siempre con ganas de aprender y de hacer, esa es la clave, no de conformidad y resignación. Espero que te pongas tú con el blog!! Un abrazo tan grande.

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