«Cuando sea mayor»

Hace poco leía un artículo, donde se ponía en cuestión, si la pregunta que se suele hacer a los niños, ¿qué quieres hacer o qué quieres ser cuando seas mayor?, era correcta o no.

Allí se exponía que cuando le preguntas eso a un niño, no estás dando valor a lo que es en ese momento. Fíjate que a mí en cambio es una pregunta que me parece fantástica, y que incluso yo a mí misma y a mi edad me la planteo a veces. Porque si tenemos un futuro, seremos más mayores, y siempre está bien, saber hacia dónde nos gustaría dirigirnos.

Me encanta cuando un niño con 3 ó 4 años, dice… – yo cuando era pequeño… porque en ese momento él se siente grande, y eso es genial. Su experiencia de vida de 3 ó 4 años, se mide con la perspectiva de lo que ha vivido, y los adultos pues vivimos con la perspectiva de la nuestra.

Cuando a un adolescente le pides que reflexione sobre que le gustaría hacer de mayor, a qué le gustaría dedicarse, como se ve en unos cuantos años, muchas veces no posee ni la capacidad de poderse imaginar en unos años vista, pero sin embargo, se les pide que escojan con 16 años, módulos, bachilleratos, asignaturas, sin saber aún para donde van a querer o poder encaminarse.

No sé si tú eres de los que desde pequeño decías que de mayor ibas a trabajar de algo determinado, y has seguido ese camino. O si por el contrario eres de los que cuando tus familiares te recuerdan alguna cosa que comentabas de pequeño, les miras con cara de… ¿en serio? Ni se te ocurre imaginarte a ti diciendo algo parecido.

El otro día una niña de 6 años, me decía que cuando fuera mayor y tuviera pareja y un hijo, que su pareja y el niño dormirían en su cama, y ella con sus padres. ¿No es genial? Así es como lo viven en ese momento, y no se pueden plantear que haya nada más allá.

Es por eso que a veces de pequeños te dicen algo que les gustaría ser, por cómo es su vida en esa etapa, y luego van pasando los años en el colegio, en el instituto, y a veces, justo aquello a lo que les gustaría dedicarse, acaba por convertirse en una quimera, ya que se les aconseja mirar otras opciones, que sean más productivas, que les lleve a un mejor camino en su vida adulta. Seguro que conocéis a alguien a quien se le ha orientado a estudiar alguna cosa por la cual no sentía la pasión o vocación necesaria, pero se ha creído que era lo que en un futuro “tendría más salida”.

Y no me gustaría obviar a los adultos tal vez familiares, en otros momentos incluso docentes, que como si dispusieran de una bola de cristal, con resultados predecibles, dirigen a los adolescentes, hacia donde ellos quieren, o creen que es la mejor decisión, y lo peor, haciéndoles creer en ocasiones que no serán capaces de poder estudiar aquello que realmente les gustaría.

Así que sí, me encanta poder preguntar a un niño, que querría hacer cuando sea mayor, porque ahí te responde sin prejuicios, sin condiciones, te contesta a corazón abierto, aunque tú como adulto sepas que es posible, que eso que te dice ahora, quede muy lejos en un futuro. Y tú que me responderías si te preguntara… ¿qué te gustaría hacer cuando seas mayor?

10 respuesta a “«Cuando sea mayor»”

  1. Mencaaaaaanta 👏👏 Com tot el que escrius.
    Jo de petita volia ser mestra i segueixo pensant-t’hi.
    Però ser com els avis encara m’agradaria més!!!!!
    Per l’amor que ens van donar, l’ajuda que donaven amb els ulls tancats, per les seves rialles, els seus silencis, les seves cançons i paraules sàvies…..
    I moltes més cosetes 💕
    Gràcies 💋

    1. Que bonito Tere… A tus avis kes gustaría leer lo que has escrito. Me alegro que el escrito te haya hecho pensar en eso.
      Un abrazo tan fuerte ♥️♥️♥️

  2. Genial, como siempre, Esther. Yo a los cuatro años decía que sería médico y boxeador, y tuve hasta mis guantes y mi «puching bol». Después, sobre los 10, cambié a médico y futbolista. Cuando vi que pasaba más horas en el banquillo que corriendo tras el balón, decidí que sería sólo médico. Y ahí estoy…. Pero en el fondo, yo de mayor quiero ser vago. Aunque no me dejan…

  3. Hola Esther
    Me encantan tus artículos. Yo de pequeña siempre quise ser maestra y recuerdo una monja de mi cole que cuando terminé octavo de EGB le dijo a mis padres que no tenía capacidad para hacer bachillerato y menos aún hacer una carrera. Llevo más de 30 años enseñando a mis alumn@s que sean felices y que busquen lo que les apasiona.
    Un abrazo
    Pilar

    1. Pilar, ¿en serio te dijo eso? No acertó nada pues… Suerte que no hiciste caso y seguiste hacia lo que querías. Lo que se hubiera perdido el mundo de la educación. Me alegra que te guste lo que escribo. Muchísimas gracias por leerme. Un abrazo tan fuerte.

  4. Mi hija de 6 años quiere ser doctora. Lleva muy metido la vocación de ayudar a los demás. Quizás porque ya desde bien pequeña ha tenido que vivir muy de cerca, quizás demasiado, las idas y venidas a hospitales…
    A mi nunca me han gustado estos trabajos de hospital, siempre me ha dado mucha cosa la sangre.
    Desde que tenía 8 años siempre me gustaron las matemáticas y siempre quise ser profe de mates. Tuve una profesora de mates en 8° de EGB (si, ya tengo una edad…) que se llamaba Amelia Eroles que era fantástica, explicaba todo tan bien! Yo quería ser como ella.
    Y si, me licencié en matemáticas e hice las practicas del CAP en un instituto de Barcelona y fue decepcionante. Vi de primera mano la falta de respeto que tenían esos alumnos hacia los profesores, la falta de ganas de estudiar ni hacer nada… fue horrible porque en mi época había un respeto hacia el profesor, que lamentablemente se ha perdido ahora. De hecho vivimos en una sociedad sin valores. Ya no hay respeto por nada ni por nadie.
    En definitiva, mi camino hacia mi sueño de ser maestra se truncó, me decepcione tanto que terminé trabajando de informatica. De esto hace ya 22 años y sigo ahí, peleándome día tras día con un ordenador. Pero si ahora pudiera volver atrás, quizás eligiria la enseñanza por vocación, porque siempre me ha gustado enseñar. A mi hija siempre le digo que haga lo que haga, lo disfrute, que se lo pase bien. Porque es importante seguir tus sueños, porque la vida es corta o larga según se mire. Y no vale la pena pasarte media vida trabajando de algo que no te gusta.

    Se que nunca es tarde si la dicha es buena, así que el año pasado intenté estudiar para sacarme las oposiciones para ser profe. Pero la falta de tiempo me impidió si quiera poder presentarme. Quizás algún día pueda encontrar de nuevo mi camino. Seguiré intentándolo.
    Un abrazo Esther. Te queremos.
    Lucía y Laia.

    1. Hola Laia muchísimas gracias por tu comentario, se traspasó de carpeta y por eso no salía. Confío en que Lucía irá encontrando su camino, y estoy segura que tú también el tuyo. Muchas gracias por leerme, y me alegro que te guste lo que escribo.
      Un abrazo enorme para las dos.

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